Tecnologías

Tecnologías de la Información
Cuando las TI dejan de ser y de sentirse como un conjunto de sistemas integrados a la labor administrativa y pasan a convertirse en ventajas competitivas frente al mercado es cuando se comienza, en las empresas, a entrar en el siglo XXI.
El paquete de acciones formativas que integran este capítulo está orientado a la introducción sencilla, amena y en lenguaje coloquial en el mundo de las TI para que las compañías puedan aprovecharse de la dinámica que están desatando en el mercado y competir de tu a tu con las grandes corporaciones. La democratización de los medios que nos llega de su mano permite acortar las distancias entre los recursos utilizados por unos y otros. |
Entender las nuevas tecnologías y todo lo que nos pueden aportar tanto como la introducción a los aspectos jurídicos relacionados con ellas, como pueda ser la LOPD, y todo lo que de la ley de protección de datos se deriva se convierte en un asunto de primera necesidad sino queremos vernos afectados por las consecuencias inherentes a los cambios a los que nos someten las propias nuevas tecnologías.
Cierto es que, ahora, tenemos mayores niveles de información y de acceso a la mis, como no es menos cierto que, también ahora, nuestras compañías se encuentran sujetas a avatares lejos de nuestro control: caídas de sistemas que nos dejan sin información, desconexión del mundo que nos envuelve por falta de correo electrónico, como también por ataques externos a la seguridad de nuestros propios sistemas y nuestra bases de datos. Tan cierto como toda la información que manejamos de nuestros clientes y proveedores y que nos permite acceder a competir con grandes compañías a partir de mínimos recursos, gracias a la democratización de los mismos llegada de la mano de Internet, pero sujeta a unas reglas del juego (LOPD) que puede significar un grave perjuicio económico de nos respetarlas.
De ahí que hayamos incorporado toda una serie de programas orientados a la difusión y actualización permanente en estos terrenos a los que el empresario de finales del siglo pasado –sólo hace ocho años, que tampoco es tanto- es bastante ajeno en su conocimiento y formación específica. |

